Salud mental: ¿Qué piensa tu hijo?

Los problemas comunes de salud mental en los niños incluyen depresión, ansiedad, trastorno por déficit de atención e hiperactividad y conductas disruptivas.
Ayuda a tu hijo a comprender que la salud mental es parte integral de la salud hablando de ella desde pequeño y con frecuencia
Puedes ayudar a tu hijo a sentirse cómodo hablando y cuidando de su salud mental simplemente preguntándole cómo le fue en el día o cómo están sus amigos. Estas preguntas pueden dar lugar a una conversación más profunda.
"Creo firmemente en la importancia de la cena familiar", dice Lisa Elliott, Ph.D., LP, HSP, psicóloga/neuropsicóloga licenciada y directora clínica del Cook Children's. "Cuando mis hijos eran pequeños, solíamos hablar en la cena sobre tres cosas buenas de su día y una forma en que ayudaron a alguien más. Esas conversaciones nos llevaban a hablar sobre lo que les resultaba estresante o difícil. Luego podía preguntarles y aprender acerca de su bienestar general".
Promueve la salud mentalr
Para apoyar la salud mental de los niños, la Dra. Elliott recomienda que los padres y cuidadores pueden:
- Fomentar el ejercicio.
- Ayudar a los niños a mantener rutinas para dormir, hacer las tareas y otras actividades.
- Limitar el tiempo frente a la pantalla según las normas familiares.
- Dar ejemplo de autocuidado.
- Apoyar la socialización en persona con amigos y ayudando a los demás.
Se necesita ayuda
Diversas señales, incluyendo las siguientes, pueden indicar que un niño está lidiando con un problema de salud mental:
- Evitando amigos o familiares.
- Cambios en los hábitos alimenticios o de sueño.
- Dificultad para concentrarse.
- Dolores de cabeza o de estómago frecuentes.
- Rabietas o comportamiento descontrolado.
- Bajo rendimiento escolar.
- Tristeza o irritabilidad que dura más de unas pocas semanas.
- Hablar sobre la muerte o el suicidio.
Si detectas un síntoma preocupante, no permitas que el miedo, la culpa o la vergüenza te impidan buscar ayuda para tu hijo. Normalmente, el estilo de crianza no es responsable del problema de salud mental de un niño.
Los trastornos de salud mental son como cualquier otro problema de salud, con factores contribuyentes de tipo genéticos, de función física y ambientales. Estos trastornos no son motivo de vergüenza. ¿Acaso los padres se sienten avergonzados cuando su hijo tiene diabetes, asma u otros problemas de salud? Probablemente no. Las condiciones de salud mental no deberían ser diferentes.
Encontrar una solución
Tu pediatra puede ayudarte a identificar si tu hijo corre el riesgo de padecer un trastorno de salud mental. Si él sospecha que existe un problema, lo remitirá a un psiquiatra, psicólogo u otro profesional de la salud mental para su diagnóstico y tratamiento.
Afortunadamente, los profesionales médicos ofrecen muchas opciones para tratar los trastornos de salud mental en niños. Estos tratamientos incluyen medicamentos, terapia de conversación con familiares y terapia de juego. Con tu apoyo y la ayuda de profesionales médicos compasivos, tu hijo puede construir una base de salud mental sólida para el futuro.
Afrontando mediante la creación
Cuando los sentimientos de los niños parecen demasiado grandes para manejarlos, el arte puede ser una estrategia de afrontamiento positiva que les ayuda a ver las cosas más manejables.
El arte ayuda a los niños a expresarse cuando no encuentran las palabras o se sienten incómodos al expresar sus sentimientos en voz alta. Comunicar sus sentimientos ayuda a los niños a encontrar alivio y paz. Al observar obras de arte, los niños toman consciencia de las experiencias y emociones de los demás y desarrollan empatía.
La conexión entre la mente y la boca
La salud mental de tu hijo y la salud de sus dientes y encías están conectadas. Aquí te decimos como:
- Si tu hijo tiene un retraso intelectual o del desarrollo, los problemas de salud oral sin tratar pueden provocar un comportamiento agresivo.
- Vivir con una afección dental dolorosa puede reducir el bienestar mental.
- Los problemas de salud oral pueden afectar la autoestima y la capacidad de comer y hablar de tu hijo.
- Una sonrisa sana genera más confianza y autoestima. Lleva a tu hijo a revisiones dentales dos veces al año para ayudar a proteger su boca y su mente.